El Británico de pelo corto es una raza derivada de la selección y fijación de los rasgos del gato común de Inglaterra. Este trabajo fue comenzado a finales del siglo XIX y seguido hasta mediados del siglo XX, donde se reforzó su estructura cruzándolo con gatos Persas. Los gatos comunes de Inglaterra provienen de los antiguos gatos egipcios. Durante más de dos mil años, se reprodujeron libremente, adquiriendo características especiales por el hábitat restringido de la isla.
Su cuerpo es compacto, macizo, con un pecho ancho y miembros relativamente cortos y fuertes. Respecto a a cola, es corta y gruesa. Su cabeza es redondeada y proporcionada al cuerpo con pómulos salientes, las orejas son medianas y bien separadas y la nariz es de tamaño intermedio. Sus ojos son grandes, frontales y bien separados, los colores acompañan al manto, pueden ser amarillo cobrizo en la mayoría de los colores y verdes en los sombreados y chichillas, y el manto blanco puede asociarse con uno o ambos ojos azules.
Tiene el pelo corto y muy denso que lo ha protegido de los climas fríos de Gran Bretaña. Este gato puede ser de color: blanco natural, negro, chocolate, lila, rojizo, azul y crema; atigrado rojizo, café, azul plateado, chocolate plateado, lila plateado, rojizo plateado y crema plateado; moteado en cualquiera de los colores naturales, azul crema, tortie chocolate, tortie lila; bicolores con cualquiera de los colores naturales y blanco, humo, punteados en cualquiera de los colores naturales, punteado dorado, negro y humo azul.
Este es un gato jugueton, pero que no aceptará tonterías. Reservado, tipicamente británico por naturaleza, una vez que forma parte de la familia es un gato fiel y un compañero ideal. Es de carácter independiente, tranquilo, buen cazador. Se adapta a un apartamento pero mejor si tiene jardín o terraza. Requiere pocos cuidados, sólo un baño y cepillado esporádicos.
